Nadie se libra: tarde o temprano, todos pasamos por una
trance carnal de lo mas embarazoso, tipo “tierra trágame“. Ejemplos hay muchos:
llamarle por otro nombre, ruidos vaginales, llegan los papás, el tamaño del
caballero quita las ganas por exceso o por defecto (lo siento), ídem porque
ella no tiene ese pecho que prometía su sujetador con relleno (lo vuelvo a sentir), eres/es virgen, el/ella entra en la
categoría de muñeca hinchable, la regla deja huella, el orgasmo no llega ni
crees que vaya a llegar, no sabe besar, huele que da dis-gusto, un striptease
accidentado.
¿Y cómo se sale de una de esas situaciones?
- Si la cosa no es grave –léase, un ruido vaginal o
estomacal, por ejemplo- y uno es adulto, lo lógico sería