A menudo deseamos lo que no tenemos, especialmente si hablamos de sexo. Existen situaciones especialmente eróticas, con las que se suele fantasear, pero que entrañan un enorme riesgo si se cae en la tentación. En estos casos, en nuestro interior solemos librar una batalla entre la razón y el instinto. Una nos previene de los inconvenientes que, en ciertos casos, puede acarrear; el otro, nos invita a mantener relaciones sin pensar en el mañana. Lo cierto es que no resulta fácil, veamos algunos escenarios:
1. Tu ex… ¿Qué decir? ¡Alerta roja! Entiendo que es la opción más fácil y segura: con él/ella no hay que andarse con rodeos. Cuando una relación termina, los motivos pueden ser múltiples pero debes recordarlos si llega el momento en el que te atrae tu ex. Además, en muchas ocasiones permanece la atracción sexual y lo que hizo que se rompiera la relación fueron infidelidades, incompatibilidades o falta de amor… pero no el mal sexo. En tal caso, hay que ser honesto con la pareja porque lo que para uno puede ser un revolcón, para el otro




