AL Enterprises, fabricante líder de
dispositivos de castidad masculina, lanzó recientemente su marca CB-X,
que incluye seis productos diferentes para su uso de largo plazo.
Sus diseños innovadores, elaborados en
distintos tamaños en material plástico resistente, ligero, duradero e
hipoalergénico, evitan a un hombre caer en tentaciones y lo restringen para
tocar sus genitales y darse placer sexual.
La idea, según explica la propia empresa, es
que el placer varonil sólo esté en manos de la pareja sexual, ya
que una sola llave es la que da acceso al placer sexual
de los usuarios.
El dispositivo de la castidad masculina tiene,
pues, un control de llave
sobre la satisfacción sexual,
al negar al usuario el contacto con los genitales, resguardados
bajo candado.
La historia nos dice que los cinturones de
castidad se usaban en la edad Media pero eran específicos para mujeres. Se usaba cuando los maridos se iban a guerra, viajes de
negocios, o simplemente cuando se ausentaban por un largo tiempo. Les ponían a
sus mujeres el cinturón y existían 2 llaves: una la tenía el marido y otra
